La fundación

La idea

Iñaki comenzó a hablar del proyecto en 2006. Se sentía en profundamente agradecido y en deuda con aquel pueblo de Asia y en especial, con los niños.

Precisamente a ellos quería devolverles algo de lo que él había recibido a lo largo de tantas expediciones al Himalaya.

En aquellos viajes Iñaki tuvo un contacto cercano con las gentes del lugar y tuvo la ocasión de conocer a esos niños de sonrisa fácil y pocos o ningún recurso económico en sus hogares. Niños austeros por necesidad y con obligaciones impropias para su edad pero niños abundantes de una felicidad que en occidente cuesta comprender. Iñaki era un hombre austero y generoso que sabía mirar a los niños.

Bautizó su proyecto como SOS HIMALAYA , un proyecto humanitario y a la vez deportivo que pensaba hacer realidad a la vuelta del Annapurna.

..si puedo organizarlo y si todo va bien en el Dhaula y el Annapurna, (a donde iré la próxima primavera), entonces creo que en diciembre del año que viene (2.007) saldré en bicicleta hacia Katmandú.

12.000 km en tres meses. Después intentaré escalar el Kanchenjunga, que podría ser el que complete los catorce. Tras bajar a Katmandú volveré a casa corriendo 50 km por día durante los siguientes 6 meses siguiendo el mismo recorrido que a la ida en bici ¡En navidades del 2008 en casa!

La idea no es hacerme muy famoso sino empezar a devolver a los niños de Asia lo mucho que me han dado en forma de aprendizaje, llamando la atención sobre sus necesidades y recaudando dinero para repartirlo por allí, en un orfanato de Katmandú, en un hospital del norte de Pakistán y en una escuela de Dharamshala, donde los niños tibetanos están exiliados… los tres países por donde yo me he movido…

…el proyecto se llamaría SOS HIMALAYA…

Un abrazo,Iñaki”

Quería llamar la atención sobre sus necesidades para recaudar dinero y levantar un orfanato en Kathmandú, un hospital al norte de Pakistán y una escuela en Dharamsala ( India ), donde reside la mayor parte del pueblo tibetano en el exilio. Son los tres países por donde me he movido”

Pero los acontecimientos y los presupuestos para acometer los proyectos nos fueron llevando allá donde nuestra ayuda podía ser más efectiva.

Los niños

Tenía este niño una mirada clara y luminosa, el pelo rubio muy sucio y unos ojos también azules que te hablaban con solo mirarlos. No es tan extraordinario encontrar rasgos arios en Pakistán, se dice que quizás sean descendientes de las tropas de Alejandro Magno. El caso es que había algo familiar en este chico.

Intenté hablar con él hasta que me percaté que no me oía, ni me hablaba, pues era sordomudo. Pregunté a nuestro cocinero, que es de por aquí, por el nombre del chaval y me dijo que se llamaba Mustack, y que “no habla pero tiene buen corazón”.

Entonces comprendí súbitamente que ese niño era hijo de Sher Ajman, un porteador de altura que murió en una demencial avalancha en las laderas del K2 el año pasado. Los que allí estábamos entonces, le apreciábamos, le apodábamos “el austríaco” por su aspecto europeo y lamentamos infinitamente tener que transportar su cuerpo inerte por el glaciar.

Así una vez comprendí quién era el niño; le acaricié el pelo y después le regalé uno de mis bolis. Él desapareció a la carrera con el botín y regresó al poco. Me trajo un albaricoque viejo y pocho, quizá su mayor tesoro. Y me lo dio, sonriente. Y yo continué mi caminar hacia el Nanga con eso en mi equipaje. Con la fruta y con la sonrisa eterna de este Mustak que, según me dijeron, tiene buen corazón.

“Bajo los cielos de Asia”

Tras su muerte, su familia decide que el proyecto de crear una fundación para ayudar a los niños más desfavorecidos de Asia siga adelante.

Hasta entonces SOS Himalaya no había sido más que una idea verbalizada por el propio Iñaki ,sobre todo en los últimos años, dejando clara la intención de comenzar con esta empresa a la vuelta del Annapurna. Lamentablemente no pudo ser pero la familia Ochoa de Olza Seguín recoge el testigo y sigue adelante por la huella ya abierta.

SOS Himalaya ve la luz en octubre de 2009. 

Los hermanos Ochoa de Olza Seguín. De izda a dcha Pablo con su hijo Martín, Guillermo, Dani e Iñaki

De izquierda a derecha Pablo, Guillermo, Dani e Iñaki

La fundación tiene su sede en Pamplona, Navarra.
Nuestros ingresos provienen de la aportación periódica de aproximadamente unos 130 socios.

También de la venta de camisetas solidarias y de los derechos de autor por la venta de libros; donaciones de particulares e instituciones como ayuntamientos y colegios y  sobre todo, de la organización de eventos deportivos y lúdicos de federaciones y asociaciones que colaboran año tras año con la fundación.

El patronato lo compone la familia de Iñaki.

Ya han transcurrido diez años desde que comenzamos. La fundación ha pasado por momentos críticos a lo largo de los años, pero los hemos superado. Ahora, con la experiencia acumulada acometemos el proyecto más grande en que nos hemos implicado, terminar el hospital del distrito del Makalu-5, en Seduwa. 

Amigos, personas anónimas y otras muy conocidas, instituciones, federaciones y asociaciones deportivas y de montaña, nos han apoyado durante todo este tiempo permitiendo que ese sueño se haga realidad. Ya han transcurrido más de 10 años de cooperación en el país y cada vez más estamos implicados en la consecución de nuestro objetivo actual, terminar el hospital del distrito del Makalu 5, en Seduwa.

Nuestra base se compone de una coordinadora en España y la contraparte en Nepal.

Se trata de Mingma Dorji Sherpa quien fue compañero de expediciones de Iñaki durante varios años. Conoce el proyecto desde sus inicios y está  implicado como el que más en mejorar en lo posible la calidad de vida de las gentes de su pueblo.

Esto es  absolutamente imprescindible cuando se trabaja en países tan alejados con gobiernos que manejan escasos recursos y no son estables.

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<<RESOLUCIÓN 579/2009 de 22 de diciembre, del Director General de Presidencia por la que se inscribe la Fundación denominada “Fundación Iñaki Ochoa de Olza – SOS Himalaya” con domicilio en Pamplona en el Registro de Fundaciones de Navarra nº274.

Notaria de Pamplona, doña María Madrid Miqueleiz, con el número 1.531 de su Protocolo.

La inscripción cumple los requisitos preceptuados por el Decreto Foral 613/1996 de 11 de noviembre, por el que se regula la estructura y el funcionamiento del Registro de Fundaciones, en cuanto que la fundación que solicita la inscripción está constituida al amparo de la Ley 44 de la Compilación de Derecho Civil Foral de Navarra, sirve a fines de interés social o general y la documentación aportada cumple los requisitos exigidos en los artículos 3 y 4 del citado Decreto Foral>>.

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